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Domingo 17 de mayo de 2026
Ascensión del Señor

“Vengan a ver las obras de Dios, sus temibles proezas en favor de los hombres” Sal 46
Espíritu Santo, Paráclito divino, ven.
Espíritu Santo, Espíritu de la verdad, dadnos hambre de cielo
Espíritu Santo, haznos misioneros en nuestro mundo.
Espíritu Santo, dadnos contemplación activa y actividad misionera.
Amén.
Mt 28, 16-20

16 Los once discípulos se fueron a Galilea, al monte que Jesús les había indicado. 17 Al verlo, ellos se postraron, pero algunos dudaron. 18 Acercándose a ellos, Jesús les dijo: «Se me ha dado todo poder en el cielo y en la tierra. 19 Id, pues, y haced discípulos a todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; 20 enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado. Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el final de los tiempos».

Algunas preguntas para una lectura atenta

  1. ¿Dónde encuentra Jesús resucitado a sus apóstoles?
  2. ¿Cuál es la reacción de los apóstoles al encontrar al resucitado?
  3. ¿Cuál es la misión que Jesús confía a sus apóstoles?
  4. ¿Cuál es la forma del bautismo que el Resucitado ordena?
  5. ¿Hasta cuándo Jesús resucitado promete su presencia?
Algunas pistas para comprender el texto:
Francisco León Oquendo Góez. Pbro.
Jesucristo termina su misión terrena, para que inicie la nuestra: Cristo Cabeza termina su misión terrena, para que inicie la misión de su cuerpo místico que es la Iglesia, la cual mientras mira al cielo, se implica en su misión en la tierra: “Qué hacéis ahí parados mirando al cielo?” (Hch 1,11: primera lectura). La Iglesia vive en contemplación activa y actividad contemplativa: mirando al cielo, pero construyendo Reino de Dios en la tierra. Mirar al cielo promete y mirar a la tierra compromete.
La ascensión sella el triunfo del amor donado, entregado, sacrificado. El amor donado que en su pasión fue visto como amor negado, traicionado, fracasado, derrotado, es presentado en la resurrección y ascensión como amor victorioso. Sentado a la derecha del Padre, se muestra como amor hermoso y victorioso: “Dios resucitó a Cristo de entre los muertos y lo sentó a su derecha en los cielos, por encima de todo principado, potestad, poder, dominación y de todo cuanto tiene nombre, no sólo en este mundo, sino también en el venidero” (Ef 1,20-21: segunda lectura). Nada más portentoso y victorioso que el amor hermoso.
La palabra “católica” significa universal. Cuando hablamos de misión católica hablamos de misión universal. La universalidad suele ser representada por los cuatro puntos cardinales, signos de una universalidad que abraza todo en todas las direcciones. Invito a leer el evangelio a partir de la cifra cuatro.
Primero: cuatro participios expresan el ser y quehacer de los apóstoles: viendo, yendo, bautizando y enseñado. Estos participios están todos en relación con el único verbo que se halla en imperativo, siendo el más imperante e importante: “μαθητεύσατε” que se traduce con una frase: “haced discípulos”. De la contemplación (viendo) surge con fuerza la misión (yendo), la cual consiste en hacer discípulos mediante los procesos de iniciación cristiana (bautizando) y de maduración de la vida cristiana (enseñando).
Segundo: las palabras de Cristo pueden dividirse en cuatro partes, a partir de cuatro preguntas. ¿qué se le hadado? Toda potestad; ¿dónde? En el cielo y en la tierra; ¿qué promete? Estaré con ustedes; ¿hasta cuándo? Todos los días hasta la consumación de los siglos. Su potestad se extiende espacialmente hasta señorear sobre todo y su presencia se extiende temporalmente hasta colmar la historia.
Tercero: las cuatro totalidades. Se me dio “toda potestad” (v.18), haced discípulos a “todas las naciones” (v.19); enseñen a guardar “todo lo que yo les he mandado” (v.20); estaré con ustedes “todos los días” (v.20). Así, el Resucitado con toda su potestad, para quien nada es imposible, promete a su iglesia su presencia todos los días para siempre, es decir, promete que su Iglesia durará siempre, su Iglesia existirá hasta la consumación de los siglos (esperen sentados los que imaginan el final de la Iglesia). Eso sí, pide a su Iglesia que conserve y transmita “todo” lo que él ha mandado (el depósito de la fe) y que viva en actitud de salida misionera anunciando el evangelio a todas las naciones. La única Iglesia de Jesucristo es concebida como enviada a todas las naciones, soñada y proyectada para abrazar a todas las naciones, es decir, una Iglesia universal, una Iglesia católica. La Iglesia que se manifestará al mundo en Pentecostés como Iglesia católica desde su nacimiento, es ya católica desde su concepción.
María, la virgen Madre, estrella de la evangelización, nos ayude a continuar la misión a todas las naciones.
Continuamos la meditación con las siguientes preguntas:
  1. ¿Qué esperanza enciende en nosotros la ascensión del Señor?
  2. ¿Tenemos conciencia de ser una Iglesia de discípulos misioneros?
  3. ¿Cómo estamos participando en la misión evangelizadora de la Iglesia?
  4. ¿Estamos apoyando espiritual y materialmente a quienes van a lugares lejanos en misión?
  5. ¿Cómo estamos preparando el corazón para Pentecostés?
¿Qué le respondo al Señor que me habla en el texto?

Gracias Jesús, por mostrarnos con tu ascensión, la meta de nuestro peregrinar.
Gracias Santo Espíritu, don de los dones anhelado y esperado,
Gracias por ser alma de la Iglesia y por sostener la misión que su Señor le ha encomendado.
Gracias, Santo Espíritu, por derramar en nosotros el ardor misionero.
Amén.

¿Cómo hago propias en mi vida las enseñanzas del texto?

Contempla con los ojos del corazón el rostro de Cristo que el texto sagrado te presenta: Jesús, Cabeza de la Iglesia, asciende al cielo y su Cuerpo místico, la Iglesia, lleva a cabo su misión en la tierra.

¿A qué me comprometo para demostrar el cambio?

Esta semana buscaré en mi parroquia oportunidades para participar en la misión evangelizadora de la Iglesia.

“Esparce el evangelio; lo que concebiste con el corazón, dispérsalo con la boca, que te oigan las naciones, que crean los pueblos, que pululen las naciones”

San Agustín, Sermón 116,7